El mendigo

26 gener 2015

Armando avanzaba por la calle, hacia la siguiente casa. Recordaba con amargura las primeras veces, el sentimiento de vergüenza que sintió. Pero ese sentimiento ya hacía tiempo que se había ido. Ahora lo único que sentía era hambre.

Cuando alcanzó su objetivo, llamó al timbre de la puerta. Esperaba tener más suerte en esta casa que en las anteriores, puesto que en lo que llevaba de día sólo le habían dado negativas. Al cabo de unos instantes, la puerta se abrió y un chico rubio, joven, de unos 20 años, apareció tras ella.

—¿Tiene algo de dinero, por favor? —preguntó inmediatamente Armando, con la voz más lastimosa que pudo poner—. Tengo mucha hambre.

—Claro, espere un segundo por favor —respondió el joven. Acto seguido cerró la puerta.

Armando estuvo esperando en la calle durante un buen rato, y cuando ya empezaba a pensar en marcharse, la puerta se volvió a abrir.

—Por favor, pase. —Le invitó el chico con una sonrisa—. No puedo ofrecerle dinero, pero ahora iba a hacer la comida, así que si lo desea puede acompañarme.

—Oh, no quisiera ser una molestia… —dijo Armando.

—No es una molestia —interrumpió el joven manteniendo su sonrisa—. Parece usted hambriento, y es lo correcto compartir lo que tenemos con los que lo necesitan —argumentó—. Además, siempre es más agradable comer con compañía que solo —finalizó con una leve carcajada.

Armando dudo un momento. Era una oferta inusual, con la que nunca se había encontrado. Pero por otro lado, también era cierto que estaba hambriento, así que decidió aceptar la oferta.

Al entrar en la casa, Armando vio algunos objetos de valor. Se le pasó por la cabeza la idea de que sería fácil coger alguno de esos objetos e irse, pero abandonó esa idea al instante. Quizás fuera un mendigo, pero no perdería la poca dignidad que le quedaba convirtiéndose en un ladrón. Y aun menos con quien le ofrecía compartir su comida con él. También había muchas estanterías con varios libros de medicina, con lo que dedujo que su anfitrión debía ser médico.

—Si quiere puede tomarse un baño y asearse mientras preparo la comida. —Le ofreció el muchacho.

—Un baño sería algo agradable —respondió Armando, dándose cuenta de toda la mugre que llevaba encima después de todo el tiempo que había pasado en la calle.

El chico guió a Armando a través de un pasillo. Armando vio varias puertas de madera, que infirió serían de las diferentes habitaciones de la casa. Pero había una puerta metálica al fondo del pasillo que llamó la atención de Armando. El joven lo advirtió y dijo —Por favor, le ruego que, sobretodo, no abra esa puerta. Aquí tiene el baño —añadió señalando la puerta que tenía al lado.

Armando entro en el cuarto, en el que había una ducha, un retrete y una pila. Se quitó su ropa, sucia y mugrienta, y se metió en la ducha. Abrió el grifo del agua, que empezó a salir y caer sobre su cabeza. Se froto bien el pelo, hasta que el agua, que inicialmente caía oscura después de pasar por su cabello, empezó a esclarecerse hasta ser transparente.

Entonces oyó la puerta abrirse—. Le traigo algo de ropa limpia —dijo el joven—. Espero que sea de su talla.

El chico salió del cuarto y Armando se acabo de lavar y enjabonar. Cuando acabó, salió de la ducha y se vistió. La ropa era de su talla, aunque le iba un poco ancha debido a todo lo que había adelgazado. Salió del cuarto y le llegó el olor de la comida que se estaba haciendo. Entonces volvió a ver la puerta metálica. Pensó que debía de haber algo valioso para que le dijese que no la abriese. Ya había decidido que no robaría nada, pero no podía evitar sentir curiosidad.

Así que se acerco hasta ella hasta estar delante. Alargó la mano hasta el pomo, y dudó durante unos instantes. Pero al final la curiosidad pudo más. Abrió la puerta y lo que vio le horrorizó. Era una habitación cuadrada. Las paredes estaban recubiertas de azulejos. En una de las paredes había un cuadro de herramientas con todo tipo de cuchillos, sierras y ganchos, encima de una mesa metálica. Pero lo que le aterró fue lo que había en el centro. Sobre un charco de abundante sangre colgaba el cadáver de un hombre con multitud de cortes e incisiones.

El terror lo paralizó durante unos instantes, hasta que sintió un dolor ardiente en su costado. Cuando bajo la mirada vio que de su cuerpo salía un cuchillo, agarrado por una mano. Siguió el brazo hasta su origen hasta ver al joven que lo había acogido con una expresión de decepción en su rostro. Luego todo empezó a desvanecerse hasta quedarse negro.

Anuncis

Elfos

28 gener 2014

Los elfos, criaturas enigmáticas donde las haya. Hay gente que duda de su existencia, que dice que son solamente seres imaginarios. Pero existen, viven en lo más profundo de los bosques, lejos de la mirada de los hombres. Pero en raras ocasiones algunas afortunadas personas consiguen ver a uno. Aquí tenemos la experiencia de un cazador que avistó a una hembra de la especie:

“Caminaba cerca de la charca, esperando encontrar alguna presa que cazar, cuando oí un chapoteo. Pensé que sería un ciervo o algún animal parecido, que se habría acercado a beber, y tenía el viento de cara, así que me deslicé silenciosamente hacia allí.
Pero cuando llegué al estanque no había allí ningún ciervo ni nada parecido. Lo que me encontré fue una chica muy hermosa bañándose en el lago. Me quedé embelesado mirándola, viendo el agua deslizándose por su cuerpo, observándola nadar desde lejos, olvidando que había salido para cazar. Olvidando a mi amada esposa y a mis hijos. Olvidando incluso quien era yo. Sólo esa joven ocupaba mi mente. Me sentía atraído hacia ella, deseaba acercarme a esa muchacha, aunque no sabía porque.
Pero no me importaba, y empecé a andar, medio hipnotizado, hacia el lago, hasta que pise unas ramas secas y la chica se giró hacia mí. Entonces vi sus ojos, totalmente negros, como dos pozos sin fondo en los que mi consciencia se precipitaba en una caída sin fin. Pero esa sensación sólo duró un instante, el tiempo que la joven tardó en girarse y huir corriendo bosque adentro. Como un acto reflejo me abalancé tras ella, la empecé a perseguir. Mis piernas son más largas que las de esa muchacha, y por tanto mis zancadas cubrían mucho más terreno en menos tiempo, yo corría más que ella, debería haberle ganado terreno fácilmente. Pero no era así, si no al contrario. Era como si los arboles la ayudaran a avanzar por el bosque mientras que a mi me entorpecían el paso. Es decir, los arboles no se movían, estaban siempre en el mismo sitio, pero mientras ella se encontraba el camino despejado, yo tenía que esquivar ramas y raíces. La persecución terminó cuando tropecé con una raíz y caí al suelo perdiendo el conocimiento.”

Estamos seguros que nuestro cazador se ha tomado algunas licencias literarias para adornar un poco la historia. Pero analicemos algunos puntos de la historia. Nuestro testigo dice que su sola visión le indujo a un estado de confusión en el que solo podía pensar en esa elfa. Algunas personas creen que eso se debe a la belleza innata de los elfos, que puede cautivar a cualquiera. Pero los más expertos en la materia siguen otra línea de pensamiento: que los elfos producen un leve campo psíquico a su alrededor que varia según sus emociones. Así pues, cuando el elfo esta en calma o relajado ese campo psíquico produciría una fijación hacia el mismo. Se cree que los elfos pueden detectar de forma natural los campos psíquicos de sus compañeros y así percibir su estado de ánimo. Este mecanismo sería útil desde para advertir de situaciones de peligro hasta en rituales de apareamiento.

En el relato del cazador también podemos ver que, en el momento de perseguirla, los arboles ayudaban a la elfa a huir. O al menos esta es la percepción que el cazador tenía. Otra de las teorías más extendidas entre los expertos sobre el campo psíquico de los elfos es que sirve como mecanismo de defensa. En una situación de peligro, el elfo emitiría inconscientemente unas ondas psíquicas que confundirían a su atacante, facilitando así la huida.

Muchos son los misterios que todavía encierran estas misteriosas criaturas, pero día a día se van descubriendo cosas nuevas sobre estos seres. Por supuesto, todas las teorías actuales son meras especulaciones, que podrían ser rebatidas o confirmadas en el momento en el que sea posible estudiarlos más de cerca, pero siempre basadas en la observación cuidadosa de las pruebas y testimonios de los que se disponen.


Mushroom Kingdom Adventures

22 Setembre 2012

No era la primera vez que ocurría. El malvado ejercito de setas había secuestrado a la princesa de nuevo. Valientemente, el fontanero rojo se puso su gorra, se ajusto su mono de trabajo, y se dispuso a salir para rescatar a su princesa. Enemigos, trampas y saltos imposibles le esperaban en su aventura. Raudo y veloz, el fontanero salió en pos de su amada.

Grandes dificultades se encontró en su camino. Os preguntareis si nadie le acompañaría en su misión. “No iba solo” es la respuesta. Nuestro héroe siempre iba acompañado por su hermano, el fontanero verde. Ambos luchaban siempre juntos, sin importar lo peligroso que pudiera ser.

Grutas habían atravesado, ríos habían vadeado, desiertos habían cruzado. Incansables, los dos héroes habían andado por ciénagas y pantanos. Visitado casas encantadas y enormes castillos. El fin del viaje ya estaba cerca, pues se encontraban frente el castillo de su enemigo.

Y la feroz batalla se desencadeno. Otra pelea más entre los dos fontaneros y la gran tortuga. Un fallo su enemigo cometió, que nuestros héroes aprovecharon para conseguir su victoria.

Un banquete hicieron para celebrar el rescate de la princesa. Paz tendrían al fin, al menos hasta que la historia volviese a empezar.


El experimento

9 Setembre 2010

Por fin, Irene consiguió calmarse. No sabía cuánto tiempo había estado llorando escondida, pero sabía que no podía seguir así si quería sobrevivir. Su bata, anteriormente de un blanco impoluto, ahora estaba toda sucia, manchada de la sangre de sus compañeros. Sus preciosos ojos verdes ahora enrojecidos de tanto llorar, y su cabellera rubia despeinada y llena de sangre. Pero eso era lo de menos. Sus compañeros habían muerto. Esa bestia los había matado.

Pasados unos minutos consiguió reunir el valor para salir de la habitación donde se encontraba. Era un cuarto pequeño usado como almacén, lleno de cajas. Le había ido bien para esconderse, pero no podía quedarse escondida para siempre. Tenía que huir del complejo Omega y avisar de la existencia de ese monstruo. Si la criatura conseguía salir, sería una completa catástrofe.

El protocolo de emergencia del complejo sellaba todas las salidas automáticamente en caso de fuga de un espécimen, pero la puerta de la cueva había estado funcionando mal los últimos días y había sido desconectada del sistema automático mientras se investigaban las causas de su malfuncionamiento, así que era posible que aun estuviese abierta.

Al salir de la habitación se dirigió directamente hacía las escaleras para descender hasta los niveles inferiores, donde se hallaba la cueva. Los pasillos, normalmente iluminados con una suave luz blanca, ahora estaban prácticamente a oscuras, sólo las naranjas luces de emergencia parpadeaban intermitentemente.

Llegó a las escaleras y descendió por ellas. Ya sólo le faltaba recorrer un pasillo y girar una esquina para llegar a la cueva. Mientras recorría el pasillo, Irene se horrorizo ante el pensamiento de que el experimento había sido un éxito rotundo. El sujeto había desarrollado una fuerza increíble, más allá de lo esperado, tanto que pudo destrozar con facilidad el cristal blindado que lo mantenía preso. Y no sólo eso, también había demostrado una gran resistencia. Miguel, el de seguridad, vació todo el cargador de su arma y no consiguió hacerle ni un solo rasguño.

Ya llegaba al final del pasillo cuando oyó un ruido procedente del otro lado de la esquina. Se acerco lentamente y se asomo con cuidado. A duras penas consiguió aguantarse las ganas de gritar cuando vio lo que había allí. Tal como pensaba, la puerta seguía abierta, pero al parecer, otros dos científicos tuvieron la misma idea que ella, y el monstruo les dio caza. Ahora, sus cuerpos estaban allí, siendo devorados por la bestia.

Irene tenía miedo. Estaba tan aterrorizada que no podía moverse. Sabía que debía irse de allí, que era peligroso quedarse tan cerca, pero el hecho de que el monstruo se interpusiese entre ella y su última esperanza la había desmoralizado. Estaba tan cerca. Entonces se dio cuenta de que ya no oía el ruido de la bestia comiendo. Esperó unos minutos y decidió asomarse. Lo que vio le hizo vomitar. Los cuerpos devorados de sus compañeros estaban ahí, tendidos en el suelo, totalmente destripados.

Pero la criatura no estaba. Esa podría ser su oportunidad para huir. Reunió el valor suficiente y corrió hacia la cueva. Pasó sin mirar a sus antiguos compañeros, sin respirar para no sentir el olor nauseabundo. Llego a la puerta, la atravesó y se puso frente al panel de control de la misma. Inició la secuencia de cierre de la puerta y la pesada puerta empezó a moverse lentamente. Los segundos que pasaron para cerrarse la puerta se le hicieron eternos a Irene, y cuando vio que la puerta se había cerrado completamente, suspiro aliviada. Se había salvado. Ahora lo único que tenía que hacer era avisar de la existencia de la bestia. Por el bien de todos, debía ser eliminada.

Entonces Irene oyó un ruido tras de sí. Se giró a tiempo para ver una garra dirigiéndose hacia ella.


Persecución

10 gener 2010

¡Joder!

¿Por qué siempre huyen corriendo? ¡Ahora voy a tener que seguirle hasta dondequiera que este yendo!
Está malherido, así que su rastro es fácil de seguir. No va a poder esconderse de mí. Y además no va a poder aguantar mucho tiempo corriendo. Es una suerte, porque de no ser así, no podría alcanzarle nunca. Estos bichos son muy rápidos.

Voy a alcanzarle y recuperar esos documentos que ha robado. Si no lo consigo el imperio podría tener problemas, y además seguro que me ascienden por esto.

¿Hasta cuándo va a seguir corriendo? Sabe perfectamente que acabaré alcanzándole, sólo está retrasando lo inevitable.

Se ha metido en una cueva. ¿Quiere esconderse? No, sabe que puedo seguir su hedor sin problemas, y más aún con esas heridas. No se esconde, lo que quiere es tenderme una trampa. Esos monstruos ven muy bien en la oscuridad, así que dentro de esa cueva tendrá ventaja.

¿Debería entrar y caer en su trampa o espero a que lleguen refuerzos? No puedo esperar a los refuerzos, los suyos están más cerca, y yo solo no podré enfrentarme a más de uno a la vez.

Entraré, pero debo ir con cuidado. Aunque soy más fuerte que él, sus afiladas garras podrían acabar conmigo en un momento. Y además cuenta con el factor sorpresa. Debo prepararme, seguramente me atacara desde arriba, apuntando al cuello para matarme rápidamente sin darme tiempo para reaccionar. Cojo firmemente mi bastón, preparándome para ser atacado en cualquier momento.

Siento que me estoy acercando a dónde está: su olor es cada vez más fuerte. La oscuridad es tal que ya no puedo ver absolutamente nada, debo avanzar con mucha cautela para no tropezar con nada. Si cayese al suelo le daría una oportunidad perfecta para acabar conmigo.

Le oigo saltar y siento como sus garras se hunden en mi cuello. Trazo una arco hacia arriba con mi cayado y noto como le doy a algo justo antes de desplomarme al suelo.


Huída

5 gener 2010

Huyo.

Es lo único en lo que puedo pensar. Debo huir.

Debo huir si quiero conservar mi vida.

Corro por el bosque a toda velocidad, sorteando obstáculos y esquivando raíces. Soy más rápido que mi perseguidor, y en circunstancias normales no me resultaría difícil esquivarlo. Pero no podré mantener este ritmo mucho tiempo, no con estas heridas. Tampoco puedo esconderme, pues mis heridas están dejando un rastro fácil de seguir. Y mi acosador es un rastreador experto.

No puedo dejar que recupere los documentos que llevo, las vidas de muchos de mis hermanos han sido sacrificadas para poder obtenerlos, y muchas otras vidas se salvarán si llegan a su destino.

Mi única posibilidad es tenderle una emboscada. Recuerdo que cerca hay una cueva, en la que podría esconderme y esperar a su llegada, acechando desde la oscuridad.

La oscuridad. Mi aliada. Nunca me ha fallado. Nunca me fallará. Cuando me he sentido amenazado, siempre me ha protegido bajo su manto, y siempre he salido victorioso.

Ya veo la cueva. Me adentro en sus profundidades, sintiendo como la oscuridad me envuelve. Pronto soy incapaz de ver nada con mis ojos, así que los cierro y dejo que mis otros sentidos me guíen. Al fin encuentro un buen lugar donde esperar a mi acechador. Un lugar en el que puedo encaramarme al techo, desde donde podre atacarle con facilidad.

Preparo mis garras mientras espero su llegada. Al cabo de poco le oigo llegar. Oigo su respiración entrecortada. Está cansado, no está acostumbrado a correr tanto. Aun así, no debo subestimarle. Es más fuerte que yo, mi única oportunidad es matarlo de un solo golpe por sorpresa. Si no lo consigo, estoy acabado.

Debo apuntar al cuello, rajarle la garganta con mis garras. Cada vez está más cerca. Y lo sabe. Ahora ya no corre, sólo camina lentamente con cautela. Sabe que estoy cerca, puede sentir mi olor. Sabe que le estoy esperando y que si se descuida podría ser su final. El desenlace se acerca, el momento está a punto de llegar.

Me abalanzo sobre él con mis afiladas garras por delante. Todo ocurre en un instante. Mis garras atraviesan su cuello con gran facilidad, pero él ya se esperaba un ataque desde arriba. En un instante, antes de caer fulminado al suelo, blande su garrote y me asesta un brutal golpe en el abdomen. Creo que me ha roto varias costillas. Le oigo desplomarse, muerto.

Sé que voy a morir, mis heridas son demasiado graves. No puedo moverme, el solo hecho de respirar me produce un gran dolor. Pero me reconforta saber que lo he conseguido. Mis hermanos están cerca, llegarán antes que el imperio, y se llevaran los documentos con ellos.

Cuando el imperio llegue aquí lo único que encontrará será los cadáveres de uno de sus hombres y de uno de sus enemigos.


Dragonball: Revenge of King Piccolo

5 Novembre 2009

Dimarts em vaig comprar aquest joc que portava esperant des de feia bastant de temps. Avui m’he acabat de passar el mode historia i he decidit fer-ne una ressenya.

La historia del joc segueix els esdeveniments de la coneguda serie Dragonball des de que en Goku comença a buscar la bola de drac de 4 estrelles (enfrontant-se a l’exercit de la Cinta Vermella) fins a la derrota d’en Piccolo. Tot i el nom del joc, les primeres 6 fases del joc son contra la Cinta Vermella (on apareixen enemics tals com en Tao Pai Pai) la setena fase es contra en Pilaf i la vuitena i última es contra en Piccolo (inclòs el vint-i-dosè torneig d’arts marcials). No es que trobi que estigui malament, però essent així potser haurien d’haver escollit un nom diferent per al joc, que no destaques tant a en Piccolo.

En quant a la jugabilitat he de dir que aquest aspecte m’ha decebut molt. La quantitat d’atacs cos a cos que pots fer es redueix a un combo de 5 cops, en el que en qualsevol moment pots donar un cop fort que envia a l’enemic lluny i finalitza el combo o un cop ascendent que envia a l’enemic pels aires i permet continuar el combo. En la practica gairebé sempre es fa servir els quatre primer cops del combo, el cop per enviar l’enemic pels aires i la continuació.

A part dels cops de puny, en Goku també pot fer servir la seva tècnica més coneguda: el Kame Hame. Per fer el Kame Hame necessites utilitzar energia que carregues atacant enemics cos a cos. No tarda molt en carregar-se, i la potència destructiva que té el Kame Hame fa que sigui una tècnica a utilitzar contra els caps de fase. Personalment crec que han exagerat massa la potència del Kame Hame.

L’apartat gràfic es exactament com m’esperava en el joc. La part de cinemàtiques m’ha decebut profundament. L’expressivitat dels personatges es molt pobra i només en algunes cinemàtiques els personatges mouen la boca al parlar. Les cares son estàtiques i només canvien l’expressió quan canvia la càmera.

Després hi ha el mode multi jugador, que és la pitjor part del joc. Els atacs que pots fer son exactament els mateixos que en el mode història, i tots els personatges tenen variacions molt petites en els combos. Potser el personatge que més es diferencia dels altres es en Yamcha, que en comptes de fer el Kame Hame, fa servir el puny de l’ullal del llop, una serie de cops de puny que fan tant de mal com un Kame Hame.

D’altra banda, un dels seus punts bons es que, tot i que per defecte les veus venen en angles, hi ha la opció de canviar-les a japonès, que s’agraeix perquè les veus en anglès són molt desagradables.

En resum, es un joc que, com a molt, et pot entretenir durant unes quantes hores i que no recomano ni als seguidors de la saga.